6 diciembre 2022 (Día 44)
Hoy tengo algo curioso para contar que me pasó ayer en el gimnasio. Estaba casi vacío, se ve que la mayoría han hecho puente, pues mientras estaba yo entrenando entró ese tipo que he mencionado varias veces, el popular. Se ve que una persona así, tan sociable, no está a gusto si no tiene docenas de personas escuchando lo que dice. Pues no le quedó más remedio que ponerse a hablar con los que estábamos allí (sin contarlo a él, solo 3) aunque no fuéramos de su "circulo". Se me hacía muy raro hablar con él, de hecho me costaba. Me decía cosas y yo no era capaz de dar respuestas normales, todo frases cortas o directamente no decir nada y reírme. Parecía una quinceañera hablando con el chico que le gusta. Me sentí muy idiota, y ahora lo pienso y me parece más ridículo todavía. Creo que es que el tipo me imponía. En el fondo lo veo como al macho alfa de la manada (el gimnasio), el que está más alto en el escalafón, y yo estoy en lo más bajo. Supongo que me impresionó que alguien así se "rebajara" a hablar conmigo, como si yo no fuera digno de eso. Me parece algo de lo más absurdo, pero creo que es así. Supongo que todo esto no es más que la consecuencia de un fuerte complejo de inferioridad. Es así, me siento inferior. Aunque no lo haya dicho abiertamente nunca, creo que ya lo sabía. Sin ir más lejos, por aquí he dicho muchas veces que no me gusta como soy.
En fin, trabajaré para cambiarlo. Supongo que arreglando los objetivos que tengo marcados cambiaré esto.
Si vuelvo a hablar con este tipo intentaré hablar más normal, no dejarme intimidar. A fin de cuentas, no es más que un humano igual que yo.
El tipo, por cierto, ayer no me pareció tan imbécil. De hecho, era bastante majo.
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