19 diciembre 2022 (Día 57)
Hoy en el trabajo ha estado la chica. La saludé, como siempre, y poco más, porque en seguida salió el jefe a recibirla. Para situarnos (sin dar demasiados detalles), tengo dos jefes, uno que dirige donde yo trabajo (digamos que mi empresa tiene varios "locales"), que está siempre, y otro que dirige todo, y que unas veces está y otras no. Pues yo voy a referirme al segundo, que por cierto, también es jefe del primero.
Pues eso, era la primera vez que coincidía que estaba este jefe y que venía la chica, y esta vez la atendió él en vez del otro jefe. Se la llevó al despacho y estuvieron hablando ahí. Yo escuchaba las risas de ella, más escandalosas que cuando se ríe conmigo, y lo hacía con bastante frecuencia. Después de un rato salieron y siguieron hablando fuera. Se les veía mucha complicidad, mucha. Yo pensaba que conmigo la tenía, pero no, comparado con la que se veía con él, conmigo no tiene nada. Ella estaba encantada, y él igual. Es un tío de unos treinta y tantos le calculo. Es bien parecido, tiene labia y dinero. Y según cuentan (y es la imagen que da) se le dan bien las mujeres. Estaba claro que a ella le ha gustado.
La chica a mi me saludó cuando se fue, pero de pasada y por cumplir. Al lado del otro, yo el daba igual.
Soy un gilipollas. Me había hecho ilusiones con esta chica. Pensaba que tenía una oportunidad, que había algo, y no había nada.
En fin, no me apetece escribir más por hoy.
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